Como flor de loto te sueño, que se abre por el día como un abrazo y por la noche siempre sueña en tu regazo…
Palabras que fueron dichas y tus manos las tomaron pero cayeron entre tus dedos al abismo…no recogiste su sabia que al mar cayeron…
Labios yermos y fríos porque ya no reciben el calor de tus dulces labios…cuando el frío más entumece mi ser viéndote partir…
Lagrimas caídas al olvido sepulcral…silencio de noche cerrada sin luna…luz de tu alma que no se presta para guiarme hasta ti…
Lápida de fría piedra, que muestra donde quedó un sentimiento puro, pero yermo sin tu ser mi…
Inmortalidad del pensamiento…pero cutícula baldía en un estremecimiento...
Escrito por el científico Juan para Ceci.
En la cultura de los faraones, la mujer tenía un concepto estético que abarcaba desde sus aderezos y sus prendas a productos cosméticos para cuidar y embellecer su piel. Y es que hay que partir de que los habitantes del país del Nilo potenciaban su imagen con extremo cuidado y de forma integral, cuidando su piel y su cabello, y lo hacían tanto hombres como mujeres. Así, la cosmética se volvía un aliado básico y era considerada, de hecho, como una parte más de la dermatología. Y es que hay que tener en cuenta que el intenso calor de esa zona del norte de África en la que se asentó la civilización egipcia obligaba a una higiene escrupulosa y frecuentada, que hacía necesario el uso de desodorantes y perfumes. ¿Sabía, por ejemplo, que, en su particular neceser, las egipcias contaban con productos destinados a múltiples fines? Por ejemplo, para mejorar la piel, para embellecer el cuerpo, para tensar el rostro, para combatir las manchas blancas de una quemadura, etc.
Y, aunque tal vez no lo haya planteado nunca, el khol tiene su antecedente en Egipto. De hecho, es una de las mayores aportaciones de la cultura egipcia a la cosmética. Así, utilizaban un polvo negro llamado mesdemet, que retenía el polvo fuera de los ojos y repelía los insectos. Sólo hay que pensar en alguna de las representaciones que nos han llegado del antiguo Egipto para fijarnos en la importancia que le daban al maquillaje de los ojos. De hecho, maquillarse en egipcio se traduce como “dar vida a los ojos”. ¿Y cómo resaltaban su belleza?, trazaban una línea negra con mesdemet -que ha variado a lo largo del tiempo según la moda: fina, gruesa, con forma de “cola de golondrina…-, y pintaban los párpados con una sombra de ojos. Y no olvidaban los labios, pues existen representaciones que constatan que la mujer egipcia también los maquillaba con un especial esmero, por su doble interpretación que ellas sólo sabían en provocar la libido del hombre, como extensión transfigurada de sus partes sexuales intimas.
Y, como no podía ser de otra manera, las egipcias también tenían sus propios secretos para estar radiantes. Pero, ¿cuáles eran los trucos de belleza que contribuyeron a crear su admirada estética? Aparte de desmaquillarse con leche y utilizar hidratantes a base de leche y miel, las damas del Nilo complementaban el placer de la ducha y el baño con mil atenciones de sus doncellas (“esclavas”), y sin olvidar los largos masajes de esencias aromáticas. Además, en su particular tocador, también había sitio incluso para cosmética solar: las raíces del Amni majus eran masticadas para proteger la piel del sol. Pero no sólo eso: si, por ejemplo, quería evitar la aparición de estrías durante el embarazo, utilizaba un aceite a base de una sustancia conocida como moringa aptera.
Por último, no hay que olvidar la importancia que le daban al perfume. De hecho, la verdadera cuna del perfume fue Egipto. Al menos existe una coincidencia en situar los orígenes del mismo en la civilización de los faraones. Y como muestra, una leyenda, que afirma que la eterna seductora Cleopatra utilizaba perfumes especiales para ganarse el corazón de los hombres. Egipto se convirtió en uno de los más grandes vendedores de perfumes de la Edad Antigua. Y no es sólo una leyenda, pues en algún bajorrelieve se han encontrado detalles de lo que pudo ser una destilería y en un manuscrito de la época se describe cómo Ramsés III ofreció 52 ánforas de perfume a la diosa Osiris. Las industrias cosméticas y los perfumistas más destacados eran egipcios.
El empleo de ungüentos y de fragancias era imprescindible, por ejemplo, en el desarrollo de la liturgia. Antes de la dinastía de los faraones, todas las civilizaciones antiguas utilizaron el perfume obtenido por medio del humo del incienso, la mirra o de otras resinas o maderas para ofrecer a sus dioses, pero ningún pueblo, hasta aquel entonces, había utilizado tantos perfumes en sus fiestas sociales.
Desde su nacimiento hasta su muerte, los egipcios eran acompañados por perfumes. Muchos de ellos estaban enterrados con jarras de perfumes, para que el aroma que desprendía acompañara el alma en su ascenso. La mirra, la menta, el incienso y el azafrán eran algunas de las sustancias empleadas por los egipcios para la elaboración de sus perfumes. ¿No le parece fascinante?
Algunos de los secretos de la Mona Lisa tienen que ver con la técnica empleada por Da Vinci para realizar el cuadro, así como otros que se han ido perdiendo a causa de las restauraciones que la obra ha tenido en 500 años de existencia. “Entre los secretos está la técnica, han podido develar varios repintes. Detalles de los ojos, por ejemplo han detectado pinceladas para las cejas y pestañas. Aparentemente la obra no tiene ni cejas ni pestañas pero con esta cámara han detectado que sí había pinceladas”, dijo Cotte. Secretos de la Mona Lisa es sin duda una exposición importante ya que conjuga ciencia y arte tal como lo hiciera Da Vinci en la realización de cada una de sus obras.
Two Hearts (Dos corazones):
Bien, no hubo razón para creer que ella siempre estaría aquí
Pero si no pones fe en lo que crees
Esto no te llevará a ningún lado
Aunque duela, nunca iras
No renuncies, solo mira adelante
Pues ella siempre estará detrás de ti, solo recuérdala
Dos corazones, creyendo en solo una mente
Tu sabes que tenemos dos corazones, creyendo en solo una mente
Porque no es fácil, entenderlo
Hay tanto de mi vida en ti, y lo estoy ocultando
Y te enseño a nunca irte
Ella puede alcanzarte sin importar cuan lejos
O donde estés
CORO:
Dos corazones, creyendo solo en una mente
Aguantando juntos hasta el final de los tiempos
Tu sabes que tenemos dos corazones, creyendo en solo una mente
Juntos por siempre hasta el fin de los tiempos
Ella sabe (ella sabe)
Que tendrá siempre un lugar especial en mi corazón, para ella
Ella sabe, ella sabe, ella sabe
Si, ella sabe (ella sabe)
Sin importar en donde o cuan lejos estemos
Ella sabe, estoy siempre a su lado
One More Kiss, dear.
Un beso más, querida
Un suspiro más
Sólo esto, querida
Es un adiós
Para nuestro amor ese dolor
Y un tal placer
Y voy atesorando hasta que me muera
Así que por ahora, querida
Aurevoir, señora.
Pero estoy cómo how-d’ye, aún no de despedida
En el momento en que puede tener la gloria de un amor
Nuestra historia de amor para contar
Así como cada otoño
Caen las hojas del árbol
Caen al suelo y parar morir
Así, en la primavera
Al igual que los dulces recuerdos
Ellos regresarán, como yo lo haré
Como el sol, querida
En lo alto
Volveremos, querida
Al cielo
Y vamos a desterrar el dolor y la tristeza
Hasta mañana, adiós...Cecilia.
Existen muchas historias y leyendas acerca de vampiros. Sin embargo existen documentos oficiales que demuestran la existencia de una auténtica “vampira” del Siglo XVII. Hablamos de: Elizabeth Bathory.
Elizabeth Bathory nacio en 1560 en una de las mejores familias de Transylvania. Tenia muchos parientes poderosos, un cardenal, un príncipe, y un primo que era el primer ministro de Ungaria. El más famoso de su familia era tal vez el Rey de Polonia Steven.
Elizabeth se caso con el Conde Ferencz Nasdasdy, a la edad de 15 años, sin embargo ella conservo el apellido. Ellos vivían en el castillo Csejthe en Nyitra. El conde tenía fuertes batallas. Su apodo era ´El héroe negro de Hungaria´, mientras el estaba afuera, el sirviente de Elizabeth, Thorko la introdujo al ocultismo.
Elizabeth no podía soportar el dominio de su suegra, ella empezó a torturar las chicas de la servidumbre con la ayuda de su vieja enfermera Iioona Joo, y sus otros cómplices, el mayordomo Johannes Ujvary, Thorko, un leñador llamado Darvula y una bruja: Dorottya Szentes.
En 1600, Ferencz muere y empieza el verdadero periodo de atrocidades de Elizabeth, para empezar mando lejos a su suegra. Ella era bastante vanidosa y temía a hacerse vieja y perder la belleza.
Un día por accidente una chica de la servidumbre le jalo un cabello mientras la peinaba, Elizabeth le apretó la mano tan duro a la chica que empezó a desangrar, cuya sangre cayó en la mano de Elizabeth. En el instante ella sintió, en su piel una frescura que nunca había sentido, ella estaba segura de que había descubierto el secreto para la eterna piel joven!!!. Ella le dijo a su mayordomo y a Thorko que ataran a la sirvienta, la ataron, la cortaron y llenaron una tina con su sangre. Elizabeth se baño en ella para hacer bello todo su cuerpo. Durante los 10 siguientes años, el impulso del mal de Elizabeth la proveyó de nuevas chicas para sacarles la sangre en rituales y para sus baños de sangre. Pero una de sus víctimas se escapo y le dijo a las autoridades lo que estaba pasando en el castillo Csejthe. El Rey Mathias de Hungaria le ordeno al primo de Elizabeth, el Conde Cuyorgy Thurzo, gobernador de la provincia que investigara el castillo.
En Diciembre 30, de 1610, ellos registraron el castillo. Quedaron horrorizados por las terribles cosas que vieron ahí: Una chica muerta en la recamara, desangrada y otra viva que su cuerpo tenia hoyos, en el calabozo descubrieron muchas mujeres vivas, entre las cuales algunas habían sido agujeradas, abajo del castillo exhumaron los cuerpos de alrededor de 50 mujeres.
Elizabeth fue puesta en arresto, en su propia casa. Tuvo un juicio en 1611 en Bicse, se negó a declararse culpable o inocente y nunca apareció al juicio. Un manuscrito del juicio, aun sigue en Hungaria! El mayordomo Johannes Ujvary, testifico que habían sido asesinadas alrededor de 37 mujeres solteras, 6 de las cuales trabajaban en el castillo; las victimas eran atadas hacia arriba y cortadas con tijeras; algunas veces las dos brujas torturaban a las mujeres, o hasta la Condesa misma. La vieja enfermera de Elizabeth testifico que alrededor de 40 mujeres habían sido torturadas y asesinadas. Toda la gente que estuvo involucrada en los asesinatos se les corto la cabeza y se les cremo, exceptuando la Condesa y las dos brujas. Las dos cómplices brujas se les rompieron los dedos, y fueron quemadas vivas.
La corte nunca hizo convicta a la Condesa Elizabeth de ningún crimen. Unos constructores, fueron al castillo y pusieron paredes en ventanas y puertas dejando a la Condesa adentro. Dejaron un pequeño hueco por donde se le pasaba comida. El rey Mathias II demandaba la muerte para Elizabeth, pero debido a su primo el primer ministro, el rey acordó una indefinida condena, que significaba confinamiento a solas para toda la vida.
En 1614, 4 años desde que la atraparon entre paredes, uno de los guardias quería ver a esa famosa belleza. Y vió su demacrada cabeza en el suelo. Elizabeth Bathory, ´La Condesa Sangrienta´ estaba muerta.
Existen algunas conexiones entre los Bathory y los Drácula. El comandante de la expedición que ayudó a Drácula a regresar al trono en 1476 era el príncipe Steven Bathory. Un pariente de Drácula, del castillo de Fagaras, tuvo mucho que ver con los Bathory durante el tiempo de Elizabeth. Las dos familias tenían un diseño de dragón en sus escudos.
Otro detalle fue que la Condesa, cuando tenía entre 4 y 5 años tenía ataques violentos. No creo que haya sido epilepsia, tal vez otro desorden neurológico explique ese comportamiento.
Al descubrir esta terrorifica historia real, me vino a la mente la historia de las fórmulas de Popea:
Aproximadamente durante el principado de Nerón, la moda femenina había llegado a un nivel de sofisticación que nada tenía que ver con la actitud de las virtuosas matronas romanas de los primeros tiempos de Roma. Una señora de cierta alcurnia, por ejemplo, empleaba por lo menos tres horas y seis o siete esclavas para embellecerse. En los cuartos de baño de las casas pudientes existía todo tipo de cepillos, navajas, tijeras, cremas, polvos, jabones y cosméticos. Popea Sabina, esposa de Nerón, había inventado una mascarilla de pasta empapada en leche de burra (tectorium) que se aplicaba sobre el rostro durante la noche, a fin de mantener la tersura de la piel.
Esta mascarilla popeana, llegó a ser común entre las mujeres, del mismo modo que otra que estaba hecha sobre la base de una mezcla de arroz y harina de haba. Por lo demás, los baños de leche eran normales, hasta el punto que los ricos viajaban acompañados de varias vacas para tener leche fresca en abundancia siempre a su disposición.
Existían especialistas que recomendaban dietas, gimnasia, baños de sol y hasta masajes para prevenir la celulitis. Del mismo modo que hoy, había peluqueros (tonsores) que ganaron fortunas inventando peinados originales para le época: el cabello hacia atrás, anudado a la nuca o sostenido graciosamente con una redecilla o una cinta. Los vestidos eran amplios, etéreos y vaporosos, a punto tal que Horacio criticaba a las mujeres que los vestían y que no los usaban ceñidos al cuerpo porque, sostenía, los vestidos gráciles y amplios ocasionaban que los jóvenes y los hombres libertinos en Roma los había, y muchos, se imaginaran cómo eran los cuerpos de las mujeres que los lucían.
Puede que muchos no vean este video…otros que lo vean y queden indiferentes, y otros que crean que algo parecido pudiese ocurrir en nuestro planeta, si no somos conscientes de lo que le hacemos día a día. Un vídeo para reflexionar…cada uno saque sus conclusiones. Pero lo que si es real es que en nuestra mano está cambiar el futuro. Y no se hace nada esperando que otro lo haga por nosotros…
Aprecio lo bello que expresa el bello mito de Shambala, que tan gratamente me expones. Siempre buscando en nuestro interior…tendremos... read more
on Secretos de belleza femenina en el Egipto de los faraones.